El pasado martes se anunciaba lluvia en Marbella, pero el día no pintaba tan mal (para nada), así que nos fuimos a conocer el restaurante de unos amigos, el Bon Vivant (del que os hablaré el próximo día), para después darnos una vuelta por el centro y picar algo.
Lo primero que hicimos fue encontrar un sitio donde aparcar. La verdad es que siempre está complicado, normal en una zona llena de comercios, empresas y viviendas, pero al final lo conseguimos.
Hicimos la visita programada y de ahí nos fuimos a La Venencia a tomarnos un par de cañas. Nos pusieron una tapita de butifarras y otra de aceitunas. Además, pedimos media ración de puntillitas y otra de huevas.
Después de pagar, nos dirigimos hacia Pepe El Piloto. De camino, una ristra de Harleys Electra Glide:
A este conocido sitio (lleva desde 1968) situado en frente de los cines del Centro Comercial Plaza del Mar les fastidiaron con el paseo, pues antes tenían las vistas al mar. Pero sus pescados siguen estando buenos y baratos: 9€ por esta friturita bien cocinada (por supuesto, los calamares no eran congelados).
Además, hicimos una amistad inesperada con este simpático cerdo vietnamita bulldog francés:
Ya nos íbamos para casa, pero me faltaba un “digestivo”, así que pusimos rumbo al Kala Kalua. Justo antes de llegar nos encontramos con Pepe Romero y su fántástico Chrysler, no pude evitar hacer unas fotos de este clásico.
Una vez dentro del Kala Kalua, cervecita para mi acompañante y un Gin tonic como es mandado para un servidor. Buena compañía, vistas al mar, una playmate de 1953 (clientes de kk sabrán a quién me refiero), para terminar con una puesta de sol.
Después de todo, esto no es más que un tranquilo martes cualquiera en Marbella.









